Hay semanas que no son para entrenar, y esta ha sido una. Desde que acabé los 44 de la versión Maratón de la Transgrancanaria , he estado algo perro, bueno, mejor dicho, muy perro. Las pocas veces que salí a trotar, me notaba lejos de haberme recuperado.

La semana pensaba que podría empezar a sentirme mejor y buscar una nueva carrera para tener una disciplina de entrenos. Sin un objetivo a la vista, para mi es bastante difícil. Al final, a lo único que me dediqué es a las cañas y los gin tonics. Empezar la semana con San Patricio era una señal!

Ya tengo carrera a la vista, vuelta a la Jarosa. Esta claro que no es la más “glamurosa” pero correr por los alrededores del pantano es una gozada. Y a la carrera en el calendario se le suman tentaciones… Volver a hacer algún Triatlón este año? Si soy capaz de cuadrar los horarios de mi trabajo con una piscina creo que ya tengo otro lio en marcha.

Esta semana espero darme al postureo en el parque y no en el bar…