Soy un behobier, sí, lo admito, bueno, más bien lo proclamo. ¿Se puede ser “runner” y fan del postureo y no correr esta carrera?

Mi cuarta visita, mi cuarto fin de semana de comer y beber como un señor, de disfrutar de la que para mi es la mejor carrera de España (la mejor de las que he corrido). Este año ha sido un año especial, distinto, raro aunque con el mismo buen regusto al final. Y es que desde que establecí este fin de semana como un fijo en mi calendario, siempre me ha acompañado el señor Víctor, este año, por diversos motivos, me dejaba solo ante el peligro; además teníamos el 50 aniversario y el recorrido nuevo; y por último, el trabajo y el andar con una tendinitis habia hecho que no entrenara lo que me habría gustado… todo dudas, nervios y ganas de disfrutar.

Llegar a San Sebastián el sábado, recoger el dorsal, dar un paseo por la feria del corredor… irse de pintxos, pensar “sólo me tomo una, que mañana corremos”, volver a pensar “sólo un txacolí” (después de cuatro cervezas)… y preparar las cosas en el hotel, este año, la opción es el tren, que si ya estaba más nervioso de lo habitual con el hecho de correr sólo, pues nada, el topo hasta arriba de gente disfrazada con más colores que una carroza del orgullo gay.

postureo runner behobia

Y allí estamos, pensando en lo que me gusta que el hombre del tiempo se equivoque, con 15 minutos para calentar, buscar el cajón, dar unos saltitos al ritmo de la música,viendo lo exagerados que son algunos con las temperaturas y las supuestas inclemencias meteorológicas. En mitad de todo esto, uno descubre que su cajón está 500 metros calle arriba, pero… WTF? a correr detrás del cajón, calentamiento obligado… cuenta atrás y a correr.

Para que os voy a engañar, me encanta correr la Behobia pero joder, como sufro en la dichosa carrera, cuando no es la resaca es haber entrenado poco o venir medio lesionado, lo que está claro es que la salida con las primeras subidas, Gaintxurizketa, Capuchinos y el Alto de Miracruz estaban ahí, esperándome, dejándome madurito para entrar en Gros sufriendo lo indecible como si fuera a ganarle a alguien… (bueno, a @vitihv le he ganado esta vez). El pirata de Lezo, el paso este año por Rentería, la subida a Miracruz, cruzar el puente del Kursaal… sí, por todo eso y más, soy un behobier y el año que viene volveré con ganas de disfrutarla, de correr más rápido, de ir de pintxos, de dar cuenta del chuletón correspondiente y de tomar algún gin tonic mientras a salvo del chaparrón que cae fuera.

(Espero que ya estés contento)