Pues ya han pasado más de dos años desde que cayó en mis manos el Polar m400 y comenzó mi relación de amor odio con la marca y el reloj GPS en cuestión. Y bueno, para celebrar esta relación tan “durarera”, ahora que ya ha pasado el Black Friday y el Cyber Monday (todo ok), hablemos de lo bueno y lo malo, de lo humano y lo divino del Polar m400.

No nos equivoquemos, a ver, el m400 no tiene cristal de zafiro y cosas de esas, y bueno, se ve que hay plástico, del bueno claro algunas veces las correas se abren un poco, pero también es verdad, creo que tampoco te habrán intentado vender nada muy distinto. Vamos, que si quieres un reloj-GPS tope gama, pues no, evidentemente este no es el que estás buscando, eso sí, para el tema postureo en la oficina y las cenas familiares, nos vale, que los hay de colores y puedes ponerle los números grandes; vamos, que si no te preguntan es porque algo estás haciendo mal.

Teniendo en cuenta que  se supone que lo queremos para correr (y para las fotos), tras más de dos años jugando con él, le he dado un uso razonable:

  • 327 sesiones de entrenamiento.
  • De las que el 70 % Correr de las sesiones han sido correr.
  • Lo he usado a diario, por lo que he llevado el registro de actividad y el control del sueño.
  • Un par de cambios de pilas a la banda del pulsómetro.
  • Y sí, lo he tenido que mandar al servicio técnico 2 veces.

¿Y qué podemos decir tras el uso?:

  • GPS: Por norma general, lo de coger los satélites no te suele obligar a más de un estiramiento distraído, por lo que lo consideraría como “rápido”. Alguna vez me la ha jugado y he tenido que estirar nivel ya no sé que hacer más, pero han sido las menos.
  • Pulsómetro: Bueno, la función pulsómetro es la que más guerra me ha dado todo este tiempo. De hecho empezamos mal nuestra relación y fue necesario mandarlo al servicio técnico a los 2 meses (los fallos dejaron de ser puntuales). Es cierto, que a raíz de esa reparación, no ha sido muy problemático, pero sí, a veces tiene días tontos.
  • Funciones varias: Sí, amigos, el cacharro viene con casi todas las funciones que puedes necesitar:
    • puedes configurar distintas pantallas a tu gusto y según el deporte;
    • puedes personalizar las zona de trabajo;
    • puedes cargar tu plan de entrenamiento o incluso si quieres, puedes pedir que te genere un entrenamiento para no tener que preocuparte;
    • te dice lo que duermes;
    • tiene la opción de sacarte en pantalla las notificaciones del móvil (festival en la oficina mientras suenan las notificaciones del twitter, el email, los whatsapps…)
    • y sí, tiene luz!;
  • Fiabilidad: Que haya visitado un par de veces al servicio técnico en este tiempo, la verdad, no habla muy bien de este aspecto. Eso sí, para dar contenido a twitter, la verdad es que ha estado bien.
    • Pulsaciones: El primer problemita lo tuvimos con las pulsaciones (ni 6 meses). Tras el envío y reparación, se ha comportado correctamente, sin grandes problemas (de vez en cuando alguna salida tonta).
    • Problemas con la carga (¿también te ha pasado a ti, no?). Justo unas semanas después de cumplir los 2 años (ya sabéis aquello de la garantía), el m400 dejó de cargar. Ni probando distintos cables ni intentándolo limpiar, nada, que decidió dejarme. A tener en cuenta que este es de los que tenía tapa protectora del puerto USB para protegerlo, no sabemos bien de qué porque ahora la solución es eliminarla.
  • Servicio técnico: Sí, ya que ha ido 2 veces al servicio técnico así que, al menos en mi caso, creo que no está de más darle cierta importancia en la valoración. Y no, no puedo hablar mal del servicio técnico de Polar: en ambos casos han reparado el dispositivo, y en la última ocasión, sin coste, incluso cuando la garantía había expirado unas semanas antes (también es cierto que por lo que he leído el problema viene por un error de diseño si lo queremos llamar así). Además, en el último caso, hasta dudé que fuera el mismo que me devolvían de lo remozado que volvió. Pero sí, siempre hay un pero: no tiene sentido enviar tu dispositivo y que nadie te diga nada, pasen las semanas y no sepas ni si lo han recibido ni cuando te lo van a devolver, con lo que el cabreo del cliente, lo más probable es que crezca (pero ya sabes, cada uno gestiona la marca como quiere).

En definitiva, al precio que está el Polar m400 y teniendo en cuenta lo que te ofrece, me da que es una solución calidad/precio más que respetable y que sigue siendo más que valida para casi cualquier popular (por eso en el Black Friday he tenido que sucumbir por otro de la competencia; en dos años les hago una review).