Lo de querer correr al menos una carrera “especial” al mes, no era broma. Lo que sí es una broma es lo de la Run Valentín, una carrera de 5km en la que se corre atado a otra persona, la carrera del amor…  Con todos estos apelativos, ¿qué puede salir mal?

Pues aunque no lo creáis, esta no es la primera edición. El año pasado 320 individuos se atrevieron a correr esto, y claro, ante este éxito, los organizadores anuncian que tienen 3000 dorsales disponibles en 2019. Es decir, esperan un incremento del 837,5%. Todo esto en un contexto en el que parece que las carreras populares están perdiendo algo de empuje.

Pero esto de Run Valentín ¿a quién se le ha ocurrido? Pues buena pregunta… Tirado de Google y de lo que dice la web desde la que te inscribes, Run Valentín está organizado por Fever, una app de eventos que como dice el artículo de Expansión que os enlazo “es capaz de identificar y predecir demanda para eventos que aún no existen e incluso determinar sus características con el objetivo de aumentar la probabilidad de éxito para los organizadores y demás promotores con los que trabajan”; así que bueno… mejor no seguimos por aquí ¿no?. Otra cosa de estas que siempre os gustan sobre el organizador es que la app será española pero la web es propiedad de FEVER LABS, INC. que tiene sede en… Delaware (dato para todos aquellos con especial preocupación por el tema de los impuestos y las aplicaciones). Ah, y también está el Corte Inglés (¿se habrán metido ellos solitos?). El año pasado también teníamos en el ajo al Club de Corredores (y viendo los tiempos hay gente que se lo tomo en serio y todo el año pasado) pero este año, la verdad, no he visto referencias directas a su participación o no.

Lo primero en cualquier carrera es inscribirse y esta inscripción te confirmaba los malos presagios. Para inscribirte había que darse de alta en la aplicación con una cuenta de Google o Facebook… (¿y si no tengo?) y te obligan a descargarte la app para poder acceder a tu dorsal. Eso sí, nada de nombres ni DNIs ni nada… ¿pero aquí no había que tener seguro? y para el seguro ¿no era necesario el nombre?. En fin, que recibes un email que te confirma la inscripción y que necesitas el código BIDI que aparece en la app para acceder al recinto… ¿y el dorsal? Pues bueno, para eso había que leer un poco en la web… el Corte Inglés de Princesa.

La recogida del dorsal acabó de encumbrar la organización. La camiseta no es que sea fea o cutre, es que os diría que se la podían haber ahorrado… ¿tal vez para dormir?. Pero lo sorprendente es que no… ni DNI ni nombres. Es la primera vez que me inscribo a una carrera como “anónimo”. Aquí al menos se elimina el problema de las cesiones de dorsales, puede correr cualquiera. En cualquier caso, aún hay más, y esta es grave ¿recordáis lo de a partir de tal fecha cambia precio y suben el precio de la inscripción? Aquí se ve que debían sobrar alguno de los 3.000 dorsales disponibles… con el dorsal te dicen que si alguien se inscribe el día antes de la carrera, que le costará la mitad ¿eh? O sea, que además de que la carrera pinta mal, te acaban de decir: hola gilipollas, mira nos has pagado las cervezas…

Lugar de celebración, Montecarmelo. Bueno, al menos no es la Castellana, aunque lo de colocar la salida y meta en el lugar más alejado del metro, pues eso.

En cualquier caso, allí estabamos (sí, tuve que engañar a alguien) 20 minutos antes de las 9:00 am para disfrutar de un recorrido de 5km (realmente la Run Valentín no tenía ni 5km). De los 3000 dorsales disponibles, aparecen en los resultados 333 resultados (no sé sabe bien si esto corresponde a los dos corredores, imagino que sí).

Mientras me acercaba a meta, alguno calentando como si fuera una carrera seria y otros que no se sabía bien si venían a correr o si pasaban por allí y alguien les dijo que si daban un paseo por el circuito. Era todo tan cuqui, Run Valentín, la carrera del amor, y me dejé llevar…  ha sido la primera vez que me pongo la camiseta de la carrera para correr, entre otras cosas porque creo que se autodestruirá sola (¿he dicho ya que es la camiseta más fea que me han dado?). El dorsal y la cinta para correr atados, bueno, mejor tachamos eso de atados porque la verdad, esa parte también es una broma. Te dan una cinta y… ¿ahora qué? ¿atados? ¿en serio? pues no, evidentemente no. Lo de atados era una manera de hablar y ni se corre atado ni hay nadie que se esté mirando si los corredores van atados o no. No sé si a los que iban a correr sí que les hacían algún tipo de seguimiento pero ¿quién?. En fin, que lo de correr atados es un bueno, llámalo x.

  • 8:50 a.m. ¿calentamos? – ¿pa qué?
  • 8:55 a.m. mira, esos parece que están calentando. Joder, hay gente que se lo ha tomado en serio.
  • 9:00 a.m. pues parece que no salimos, ¿no?
  • 9:05 a.m. oye ¿y estos? joder, pues empiezo a tener frío
  • 9:10 a.m. voy a dar saltitos que esto me parece ya un poco de broma
  • 9:15 a.m. ahora parece que nos movemos… cuidado con la cuerda y darle al GPS eh? que nos la damos antes de empezar

En fin, que sale la carrera, con tranquilidad, que entre que salimos los últimos (o casi) y que al principio íbamos cogidos del cordón, los adelantamientos eran una maniobra compleja. Que si el de la cámara, que si los que van andando a 200 metros de empezar, que si la de las muletas (sí, con muletas… ), que si el coche de la policía local diciendo que sólo ocupen el carril de la derecha (sí, el tráfico no estaba ni cortado ni muy bien señalizado en bastantes partes del recorrido, incluyendo una parte en la que había como tres carriles marcados por conos y en el que supuestamente los corredores debían ir por el carril del centro mientras los coches podían ir a ambos lados)… vamos, lo normal en tosas las “carreras”.

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Corriendo entre carriles abiertos a la circulación

El circuito estaba como para grabar una peli de zombies, no había ni Dios. A ver, que sí, que en Madrid a las 9:00 a.m. corras donde corras no vas a ver a nadie, pero bueno, al menos te cruzas con el turista despistao o el que va volviendo de fiesta; aquí no, aquí algún policía local cortando el tráfico en los cruces y los voluntarios, también muy particulares. Como os decía, algo menos de 5km desoladores, con buena parte del recorrido en subida, en una carrera, que salvo que me la vendas como “festiva” poco sentido tiene… Supongo que cada uno tendréis vuestra opinión pero sí, probablemente la carrera con peor (por inexistente) animación en la que he corrido.

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Algún voluntario voluntarioso con el chocamaning

Entrada en meta y medalla de finisher con forma de corazoncito, todo muy cuqui. Para culminar un poco el pasteleo, se echó de menos una pedida de mano o algo. De todos modos, la meta siguió dándonos alguna sorpresa… ¿Agua? Ah, ya la veo. Un par de barras de la marca de refrescos enemiga de los talibanes del azúcar con su aquarius y sus botellitas de agua, todo esto barra libre; vamos, que no había nadie en el avituallamiento de meta (seguimos con el low cost).

Lo del postureo runner en está carrera hay reconocer que lo llevaban bien, todo low cost pero sobrados de postureo. Entre las fotos a la medalla y las muestras de amor, yo me quedo con la cola para hacerse una foto en el podio.

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Cola para la foto

En definitiva, la carrera del mes de febrero dentro del #12meses12carreras no ha defraudado y ha sido exactamente lo que esperaba:

  • Organización low costs precio del km bastante por encima de la media.
  • Carrera organizada parece que únicamente dirigida a conseguir nuevos usuarios de la app.
  • Posibilidad de escribirse sin nombre, sin DNI y en la que sólo se inscribe uno de los miembros de la pareja. El nombre del ganador es “Javier y Casandra” (todo en orden)

Avisados estáis por si les da por repetir el año que viene.

¡Mucho amor!