Pues como os podéis imaginar, se me complicó lo de escribir estando de viaje, así que toca comprimir en una sola entrada estas dos semanas (que tampoco ha pasado tanto).

La tercera semana empezaba bien, sin dolores nuevos, pero con cierta preocupación sobre como ser capaz de entrenar con la tournée que empezaba. Vacaciones no siempre significa más tiempo.

La semana empezaba en Madrid para acabar en Portugal y ya os digo que tendré que hacer algún “dónde correr en…” porque no ha sido todo lo fácil que me esperaba en algunos sitios. Y si las vacaciones eran poca novedad… me han llegado zapas nuevas. Las rebajas del Corte Inglés (probablemente el peor sistema de venta online existente) me han dejado unas Brooks Ghost 13. La verdad es que las experiencias previas han sido muy buenas y probablemente es a uno de los modelos que más kilómetros les he acabado sacando.

  • Lunes: ¿os acordáis de la tirada larga del domingo que no hice? Pues nada, tocó hoy, que soy muy de mover los días así como quien no quiere la cosa. La verdad es que viendo lo que me traía la semana, al menos meter algo de cantidad… Dicho esto, tirada agradable, tranquila, con más desnivel positivo del que mi Z2 puede asumir, pero siendo capaz de ir tranquilo. Por cierto, la zona de cruising de la Casa de Campo a topísimo. Estoy pensando que montar un chiringuito para venderles agua, refrigerios varios o lo que a los chicos se les antoje, podría ser una buena idea de negocio.
  • Martes: ¿series después de hacer una tirada larga? Pues no parecía lo más adecuado, así que lo dejé en una sesión de rodaje tranquilo a modo de recomendación. Había que salir a probar las nuevas zapas y la verdad no me han defraudado.
  • Miércoles: ¿hacer la maleta se considera entrenamiento cruzado?
  • Jueves: no os lo vais a creer pero salí a entrenar… fui a rehabilitación y me volví a casa corriendo, ducha y al coche, camino de Lisboa.
  • Viernes: tocaba descanso, así que ¿quién era yo para saltármelo?.
  • Sábado: Lisboa, tocaban cuestas… y a ver, que estaba de vacaciones y que no, que estaba con el jetlag (yo es que eso de que me cambien la hora lo llevo mal) o más bien necesitando una cura de sueño.
  • Domingo: Esta vez sí. Lo de la tirada larga pues no, pero trotar un poco por Lisboa, sí. Hice unos 45 minutos tranquilos que dieron para las fotos y para conocer un poco más Lisboa (esto ya lo contaré en un post específico).

Y si la semana 3 era complicada, qué os voy a contar de la 4, pues eso, un “todo mal” desde el minuto uno. Eso sí, he sido capaz de al menos salir un día en cada ciudad en la que hice noche. A mi reconozco que el turismo runner siempre me ha gustado y corriendo es una manera distinta de conocer las ciudades.

  • Lunes: La noche del Domingo la pasé en Leiria, sitio dónde son muy de lanzar cosas (Centro Nacional de Lançamentos), es más, lo primero que me encontré al entrar en la ciudad fue el Torneio Internacional de Lançamentos. Dicho esto, para correr, que es lo que nos importa, la ribera del río Lis te da para hacer un circuito totalmente plano en el que puedes mezclar parque, ciudad y camino si continuas saliendo de la ciudad. Muestra, os dejo una ruta de 11 km por si os da por ir a conocer Leiria (la ciudad es bonita y el castillo merece la pena).
  • Martes: Me lo pensé… hasta abrí el ojo, pero la verdad, luego pensé, ¿series? ¿en Aveiro? ¿qué necesidad? y con la misma me giré en la cama.
  • Miércoles: rodaje suave, esta vez por Aveiro. Otro sitio donde encontrar kilómetros para rodar es fácil. 40 minutillos siguiendo la ría y disfrutando por las salinas.
  • Jueves: Patear por Oporto convalida lo de hacer cuestas ¿no?.
  • Viernes: Correr por Oporto necesita un especial (como Lisboa). Sólo adelantaré que igual no escogí los mejores caminos. En definitiva, 30 minutos para estirar un poco las piernas antes de volver a Madrid.
  • Sábado: Con lo pesaos que estabais con el calor decidí dormir, o más bien intentar dormir, que me han dicho que lo del descanso es una parte importante del entrenamiento.
  • Domingo: ¿La tirada larga con alerta por calor? Levantarse a las 7 a.m. por si no sé qué de que no es bueno correr con calor y bla bla bla… pues a ver, que sí, que por un momento me lo planteé pero entre unas cosas y otras, salí a las 10 con el objetivo de hacer 1 hora 45 minutos muuuuy relajados. Metí unas sales, un gel y un flask en el cinturón y pa la Casa de Campo. ¿Calor? Claro ¿Qué era soportable aún a esa hora? Pues también. Lo de mantener las pulsasiones en su sitio o pensar en un ritmo distinto al arrastre ya son otra historia.

En fin, que han sido dos semanas en las que finalmente he conseguido meter algún kilómetro más del que esperaba pero ya miro con “pesimismo” a la siguiente… Marbella y Tarifa a mi me están sonando a un agujero negro.