Tenía que pasar y pasó. Estaba contemplado en el no plan: agosto iba a ser un agujero negro. Tras Portugal tocaba la playa y la playa significaba castigo. Os avisé que esto iba de como no preparar un maratón. Si lo contamos en positivo, también lo podemos interpretar como una muestra de que uno puede preparar o intentar preparar un maratón sin agobiarse con los planes y no pensando que lo de correr lo es todo: donde se ponga una cerveza con amigos o un viaje, que le den por culo al plan.

Más postureo y menos correr. Más beach club y menos tirada larga. Más isotónicos (de los que no te dejan comprar en tiendas más allá de las 22:00) y menos agua.

En fin, que no os voy a contar todas las liadas de la semana porque no os quiero enamorar.

Vamos con la semana:

  • Lunes: Tocaba viaje pero os prometo que mi intención era levantarme medianamente temprano y rodar un poco. En mi contra, había que hacer la maleta… resultado, acabé la maleta 5 minutos antes de que recogieran.
  • Martes: Me mamé en un barco. Lo más destacable es que el Garmin de un amigo acabó en el fondo del mar.
  • Miércoles: No sé si fue la resaca o el calor pero me desperté, me até las zapatillas y salí a correr… no tocaba nada pero le di al start y Dios, que mal cuerpo! Sudor, sensación de no moverme y una fatiguita que estaba yo mirando quien pasaba a mi lado porque me veía parando a vomitar. En fin, que no, que no hice ni 5 kilómetros, eso sí, expulsé parte del alcohol acumulado.
  • Jueves: Lo pasé tan mal el miércoles que aunque me desperté a una hora decente, decidí que había cosas que no tenían demasiado sentido. Así que fue día de entrenamiento cruzado, trabajando de manera intensiva el hígado.
  • Viernes: No os voy a decir que no llevara una resaca considerable también pero el cuerpo se debe ir adaptando porque al menos fui capaz de controlar la ganas de pararme a un lado para…. en fin, que esta vez al menos aguanté 7 kilómetros sin pasarlo tan mal.
  • Sábado: Sábado chiringuitero… no digo más.
  • Domingo: Yo es que miré el plan y decía corre 2 horas… y me fui a comer atún por encima de mis posibilidades.

Estoy clavando el plan!