Después de una semana de castigo, esta tocaba ver el alcance de los daños ¿Sería capaz de volver a los entrenamientos después de la liada de la semana pasada? Bueno, reconozco que pensaba que iba a ser aún peor. Pero vamos, que no, que por mucho que haya cumplido más o menos la semana, bien, lo que se dice bien, no va la cosa.

  • Lunes: carrera de recuperación… nunca un entrenamiento ha tenido un nombre más apropiado. Pero sí, salí con tranquilidad, a buscar mi no existente Z2, en medio de mi pinar favorito. La Z2 sigo sin encontrarla pero esa sensación de correr sin parecer que vas a morir hizo que pareciera que hasta me gusta correr.
  • Martes: tocaba subir la intensidad, así que alteré un poco el plan y me calcé las zapas de trails para meterme por algún sendero algo más entretenido. Y sí, sorprendentemente bien.
  • Miércoles: descanso.
  • Jueves: tocaban series y yo me fui a Tarifa… nada podía salir bien, ni la “no sesión” de Carlos Jean en el Balneario.
  • Viernes: como estoy intentando volver al buen camino, me cogí las series del jueves y me las pasé al viernes. El jueves fue duro y el viernes lo pagué. Vamos, que me arrastré como un perro y tuve que volver a casa algo antes de tiempo.
  • Sábado: seguimos cumpliendo… 45 minutos de cambios con las zapatillas de trail. No voy a mentir, bien no iba, pero después de lo del día anterior, hasta me volví a casa contento.
  • Domingo: tirada de 16 km intentando conocer a la tal Z2. Disfrutando más que por el físico por la zona. Lo de correr por medio de un paraje natural y no encontrarte con nadie en una hora, para mi sigue siendo algo que no tiene precio.

En fin, sorprendentemente, casi casi he cumplido al cien por cien. Sólo he necesitado 6 semanas de plan para conseguirolo. De todos modos, ya os voy diciendo, la cosa no va bien…