Yo ya empiezo a no tener muy claro que llevamos en la muñeca, vamos, que ya no sé si vamos a hablar de pulsómetros, GPS, gadgets así en genérico o engendros del demonio. En definitiva, la pieza que acaba de complementar nuestro outfit runner y sin la cual muchos se sienten desnudos, es ponerte uno y sentirte un runner con superpoderes de cuñado.

Que gran invento el pulsómetro, la revolución del deporte amateur, un salto de calidad para el postureo. Tanto cuando se popularizaron como ahora,¿alguien lo usa para entrenar? (Ya ya tú sí y tus amigos del grupo de entrenamiento seguro que también) Vamos, que se supone que el pulsómetro debería guiar nuestras sesiones de entrenamiento, ¿no? Y no, no me refiero a mirar de vez en cuando cuantas pulsaciones llevas, me refiero a entrenar teniendo en cuenta las zonas de frecuencia cardíaca, pulsaciones máximas y esas cosas. Al final, el pulsómetro (con GPS, que si no… Ah, bueno, también te puedes pillar el engendro nuevo y parece que “super útil” de Polar), sigue siendo un complemento más y para su elección no sólo debéis aplicar criterios basados en vuestras necesidades como deportistas (o lo que sea que seáis). En realidad, visto lo visto, el uso debería ser la menor de vuestras preocupaciones:

  • Tamaño. En el postureo aplicado a estos engendros, hay que aplicar el mismo refrán que con las burras: grande, ande o no ande. Lo importante no es que sea el aparatejo que cumpla con tus necesidades, lo importante es que te miren y te pregunten. La verdad, es una lastima cierto cambio en la gadcheto moda de estos últimos años y que ya no se lleven los “ordenadores de a bordo” (tipo Garmin Forerunner 310XT), esos si que te garantizaba la pregunta, con ese toque hipster que te recordaban al reloj calculadora de toda la vida. Ahora casi casi no soy capaz ni de diferenciar un iWatch de un Casio F-18.
  • Color. Sal del negro y abraza al arcoiris, liberate. Ya visteis lo mono que era el Sakura y su rosa palo. Las correas intercambiables también son una buena solución para que vuestro ir siempre a juego. Recordad, siempre guapas!
  • La hora. Asegúrate de que se vean bien los números, porque joder, va a ser ridículo que te pregunten la hora y la mires en el móvil. Las opciones de personalización de algunos modelos actuales pueden darte un punto de distinción y estilo o mostrar tu total falta de gusto.
  • Que te diga los kilómetros y lo rápido que vamos. Esto es fundamental, que salgas a comprar el pan y puedas saber cuantos kilómetros has hecho y a que ritmo. Eso sí, esto debe ir de la mano del siguiente punto a tener en cuenta.
  • Que se sincronice fácil con el Strava. Recuerda, si no subes el track es como si no hubieras salido a entrenar. ¿Quién tiene los mejores tiempos en Ikea?
  • Contador de actividad diaria. ¿Cómo hemos podido vivir antes sin saber cuantas calorías quemábamos al día?
  • Cargar el entrenamiento. Poder cargar el entrenamiento y olvidar llevar las series apuntadas o ir contando, eso sí que es útil. Lo malo es que hay que cargarlos, así que exigid a vuestros entrenadores (sí, he leído que sin entrenado personal no se debe correr, así que apliquemos todos los conocimientos) que os carguen el entreno en vuestra app.
  • Las pulsaciones. ¿Qué? ¿Ya pensabais que se me había olvidado, no? Aquí andamos con la banda pectoral de la discordia. Sé que mis amigas la encuentran molesta, en mi caso, ya os lo he comentado alguna vez: ¿hay alguna imagen más #postureorunner que correr sin camiseta con la banda pectoral?. En cualquier caso, recordad, esto marca muchas veces lo que quiere y las opciones sin banda al parecer son algo menos precisas: a gusto del consumidor. De todos modos, ahora que ya estas monitorizando las pulsaciones, ¿qué? ¿entrenas en Z1, Z2, Z3, Z4 o Z5?, ¿y si pita paras?¿las zonas las has calculado con el test de alguna revista o te has hecho una prueba de esfuerzo?

En definitiva, que a mi, cuando me preguntan por un pulsómetro, siempre hago las mismas preguntas y doy las mismas respuestas:

  • ¿Para que lo quieres? – La verdad, esto es sólo por hacerme el entendido.
  • ¿Sin banda? – Así refuerzo mi posición de experto en la materia.
  • ¿Has visto alguno? – Aquí la respuesta la vamos cambiando pero al final derivo en lo de siempre… ah, sí, mira, espera.. me busco el análisis de Premarathon y me saco un par de comentarios negativos del cacharro.
  • No sé, yo es que para lo que lo quieres, el más barato… y si no, puedes consultar con lo que dicen en esta web, y otro enlace que le casco a Premarathon.
  • Que sea bonito