Pues para marzo ya me veía en una Holi Run, sin embargo una peregrinación anual a Villamanta se cruzó en mi camino. Así que sí, la Tractorismo Race ha sido la carrera de marzo.

Lo primero de todo sería explicar qué es el Tractorismo y quién su ayatolá Contador de Km, pero casi todos los que me leéis creo que ya tenéis calao a este chico, si no, pinchad en los enlaces. Y claro, partiendo del carácter lúdico festivo del que Ángel lo suele impregnar todo (sobretodo si le das un Johnnie Walker), la Tractorismo Race es de todo menos una carrera. No existe el ámbito competitivo y en la clasificación todo el mundo acaba en la misma posición. Así que olvídate de tiempos cronometrados que para eso ya tienes tu GPS.

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Vayamos a la carrera y sus cosas:

  • La recogida de dorsales no fue lo más fluido, aún teniendo varias filas parecía que los corredores se comenzaban a meter en situación con lo de ser una carrera para hacerla sin prisas (zas! Hola Ángel, que majo soy, verdad).
  • La bolsa del corredor más que correcta, con su caldo Aneto, un gel y un buff tractorista.
  • La salida es…  peculiar, ni buena ni mala, peculiar. Es el momento en que Ángel coge el micro y hace esas cosas que sólo a él se le pueden ocurrir¿You’ll never walk alone? ¿en serio Ángel? a ver, como frase motivadora vale,  cómo himno futbolístico también está muy bien ¿pero en Villamanta? ¿antes de comenzar una carrera?; también tuvimos otro momento litúrgico con el saludo de la paz (aquí conocido como el minuto de besos y abrazos), siempre agradable para hacer nuevas amistades. En fin, que sí, que por eso es la fiesta del running de Villamanta.
  • La carrera, teniendo en cuenta que es para “todos los públicos”, pues a ver, si no escoges la versión corta (4 km), te encuentras con un trail suavón de 15 km pero que no es exactamente un paseo. Carácter festivo sí, pero si eres un friki que quieres correr o necesitas hacer tu tirada pre maratón, también tienes la oportunidad de hacerlo… Yo ni estaba para ir muy rápido ni voy a Villamanta a castigarme corriendo, sobretodo teniendo en cuenta que tienes avituallamiento con cerveza (sí, sí, aquí había cerveza en uno de los avituallamientos).
  • El público muy entregado con la causa y pese a ser por caminos perdidos de la mano de Dios, contando con agricultores y ganaderos, creo que en número  debió estar a la par con el número de espectadores que tiene cualquier carrera madrileña celebrada en el corredódromo de la Castellana.
  • El recorrido, como ya os he ido adelantando, pues no, no es el de la Run Valentín. A mi me sobran algunas cuestas y me faltan más avituallamientos con cervezas, pero os dejo el track del organizador para que juzguéis. A ver, que también es cierto que es cuestión de tomarselo con calma y esperar al tractor escoba, porque había tractor escoba ¿verdad?.
  • Los avituallamientos bien en general y muy bien el principal. Eso sí, lo de tener cortadora de jamón con el cortavientos de la  Transvulcania, igual es pasarse de postureo ¿no?
  • La meta haciendo la croqueta. Con la entrega de la medalla, que aunque no sea un coleccionista declarado, hay que reconocer que la medalla que se han currado es la leche. Además, los servicios en meta más que correctos, con otro extenso avituallamiento y duchas con agua caliente (esto al parecer fue por barrios).

En fin que si te gustan las quedadas o necesitas una excusa para ir a Villamanta, esta es tu carrera. Probarla no está de más y repetir si te gustó no estará de más.

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