A mi, correr en la cinta, como a la mayoría de vosotros, me parece extremadamente aburrido. Que sí, que te puedes poner música y tratar de olvidarte de que eres exactamente igual que un hámster haciendo girar la rueda; que si quieres, hasta puedes montarte tu película heroica y llevar el postureo runner indoor a extremos nunca antes conocidos, pero correr viendo la misma pared, espejo o edificio, no sé, llámame raro.

A todo esto, en algunos casos, igual tienes una tele cerca o tu cinta tiene monitor, es decir, que entre Sálvame y Netflix, puede que aguantes algún día. Y ya, lo de meteros a jugar al solitario, os puedo asegurar que elevará vuestra coordinación y concentración a niveles nunca antes vistos, bueno, eso, u os pegareis una hostia en condiciones.

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¿Aprovechar las nuevas tecnologías para hacer lo de correr más atractivo? ¿gamificación? Conocía cosas como BKOOL y había visto la típica clase de spinning sin profesor pero ¿correr en la cinta como si estuviera en Second Life? (por cierto, sí, parece ser que sigue existiendo). Pues bueno, me apareció en mi TL de Twitter esto de Zwift Run y reconozco que de primeras me pareció una gilipollez, es más ni presté mucha atención de primeras, pero… volvió a aparecer y sentí algo de curiosidad, así que,  me dije, coño, vamos a probarlo que otra cosa no, pero esto huele a postureo runner a la legua; vamos, que me imaginaba ya a la gente en el gimnasio con sus iPads y la app.

¿Zwift Run? Más o menos ya os he contado de que va pero por aclarar un poco, la idea de estos señores, es intentar hacerte más ameno lo de correr en la cinta intentando trasladarte a un escenario virtual, que encima compartes con señores en bici (sí, es que Zwift originalmente es una aplicación para amantes del rodillo). Además, puedes correr con tu grupo de corredores (por fin organizar quedadas sin tener que pedir permisos al ayuntamiento) e incluso seguir un plan de entrenamiento (yo aquí veo futuro y recorrido a negocios variados).

Probarlo no ha tan sido fácil como esperaba en un primer momento. Para correr con Zwift Run, necesitamos varias cosas:

  • La cinta de correr. Esto fijo que te lo habías imaginado, ¿verdad? (No, no voy a sacar la cinta de correr, que eso me da para otra entrada).
  • Un footpod o sensor de carrera. A no ser que la cinta sea un modelo que lleve bluetooth y sea compatible con Zwift Run, te hace falta este cacharrito para poder transmitir los datos de carrera a la aplicación. Yo lo he probado usando Stryd.20180423_215114454959871.jpg
  • Un dispositivo para ejecutar la aplicación. O tiras de Apple o de PC, de momento, la opción de Android no ha llegado. Lo del dispositivo ha sido con diferencia lo más difícil, tanto que he probado a descargarme la aplicación sin éxito en 5 dispositivos distintos de Apple, hasta que ya me decidí por usar el portátil y olvidarme de historias. De todos modos, el tema de las compatibilidades lo dejan más o menos claro en la web.

Una vez puestos en situación, pasamos a probar Zwift Run. Lo primero, instalar en el portátil la aplicación. De primeras, nada fácil porque no sé si es la configuración de mi pantalla, que podría ser, y de que sea un 13″, pero darme de alta, costó un poco (los campos andaban algo descolocados).

Una vez instalada, el siguiente paso es conectarnos y crearte un avatar. Bueno, aún le queda algo de desarrollo a esta parte, pero la personalización del muñeco no está mal, suficientes opciones de partida, y fijaos que avatar más molón me ha quedado, ¿no?. Echo en falta más modelitos y algún corte de pelo más arriesgado, pero bueno, supongo que todo se andará.

 

 

Ya con el avatar diseñado, momento de conectar el footpod. Como os he dicho antes, he usado la versión para PC de la aplicación, así que además, he necesitado bajarme la aplicación de Zwift para el móvil (en caso de usar el iPad, creo que también lo necesitaras). Después de conectarlo todo (la primera vez no es lo más intuitivo de mundo), el funcionamiento es fácil. Le das a empezar el entrenamiento y listo, tu avatar aparece en el circuito seleccionado y se mueve a la vez que tú.

Zwift Run

Las primeras sensaciones son de sorpresa. El avatar se mueve al mismo ritmo que tú, si andas, tu avatar andará; si corres, correrá; parece obvio, ¿verdad?. Bueno, esto os parecerá una chorrada pero le da un punto de realismo que no esperaba. Es decir, la sensación de que el avatar reproduce tus pasos está bastante conseguida. Con la opción tablet sobre la cinta o colocando un monitor delante, la experiencia llega a ser en cierto modo, inmersiva (bueno, no sé, igual es pasarse un poco, pero coño, quedaba bien ponerlo).

Zwift Run

Una vez que empezamos a correr, el móvil actúa de mando para interactuar con la aplicación. Podremos hacer fotos, mandar mensajes a otros usuarios o simplemente saludar. Pero además, permite la opción más importante de todas, manejar la cámara con la que seguimos a nuestro avatar. Sí, sí, te puedes hacer selfies mientras corres en Zwift Run, bueno, no tú, tu avatar (no flipéis, el muñeco no se para y se saca un palo selfie, hablo de una captura de pantalla).

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El universo Zwif es un Second Life deportivo, tomado por ciclistas, al menos de momento, con la ventaja de que aquí no hay piques: no hay duelos en O.K. Corral y ninguno de los dos se tiene que apartar.

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En el universo Zwift también llueve

Dentro de las opciones, Zwift Run nos permite crear o unirnos a una quedada, seguir alguno de los planes de entrenamiento que incorpora o crear nuestros propios retos. La opción del entrenamiento me pareció interesante si nos vamos a llevar un buen rato en la cinta pero lo de las quedadas, bueno, a ver… te ahorras estar escuchando las historias de nadie, y en muchos casos se parece a esa extraña práctica de la gente que corre en grupos y va aislado escuchando música. Entendedme, mandar mensajes en el móvil mientras corres, es jodido.

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A modo de resumen:

  • Puntos positivos:
    • Dentro de las ideas locas que he visto estos años para  correr en la cinta (que si la tele, el Spotify, Netflix o el solitario), la verdad, es la idea que más me ha gustado: realidad virtual + gamificación + socialización. Así de primeras, ideón, ¿no? (bueno, de momento sigo prefiriendo lo de correr en cinta).
    • Variedad de circuitos. Sorprende la de kilómetros que tienes y el nivel de detalle de muchos aspectos de los escenarios.
    • La opción de planes de entrenamientos para los días que por climatología prefieres comerte tu sesión en la cinta, puede permitirte salvar  el entreno con dignidad, haciendo algo que se asemeje un poco más al entreno que tenías programado en la calle.
  • A mejorar:
    • El tema de encontrar un dispositivo compatible no ha sido fácil. Que igual en EE.UU. no es un problema pero el iPad medio español, no se lo traga. De momento no está disponible la versión Android (lo que te descargas es la opción móvil).
    • Lo de interactuar mientras corres, me ha resultado difícil ¿Tal vez una opción de voz?
    • De momento sigue siendo una aplicación en la que eminentemente hay ciclistas; no hay que olvidar los orígenes de Zwift.

En definitiva, una opción interesante para hacer los entrenos en cinta algo diferentes, la cual no me extrañaría que nos la empezáramos a encontrar en los gimnasios molones. Si tienes cinta en casa o te gusta pasarte horas rodando en modo hámster en el gimnasio, tienes iPad y un footpod (creo que puedes encontrar algo en Amazon por unos 45 eur), yo me lo descargaría.

¿Es esto el futuro del running? Hay carreras virtuales, ¿no?, ¿por qué no en la cinta? New Balance, Hoka y Under Armour parece que han empezado a interesarse…