Bajo el título The Rise of Virtual Races, me he encontrado un post en The New York Times sobre carreras virtuales y el crecimiento de éstas en los tiempos del coronavirus. Es obvio que habrá un antes y un después, que las medidas de distanciamiento social parece que van a transformar (al menos de momento) la forma de entender los eventos multitudinarios. Pero dicho todo esto ¿realmente las carreras virtuales pueden ser una alternativa?

La verdad, no sé cual es vuestra experiencia con esta modalidad pero yo sólo he probado el esperpento de Train to Oban – Spring Virtual Race 2019 y esto, supuestamente, era algo más, ya que lo vendían como una experiencia gamificada (llámalo estafa si quieres).

Cuando hablamos de las carreras virtuales, nos podemos encontrar con varios tipos:

  • Las clásicas: clásicas por llamarlas de algún modo. Te apuntas al evento (normalmente de pago), te descargas una aplicación (en el mejor de los casos)  y a correr. En este caso, pueden tener una fecha fija o darte varios días para poder completar la distancia. Es sencillo pero no barato, no penséis que pese a no haber avituallamiento ni tener muchos gastos asociados os lo van a regalar; ya sea porque se curren una medalla (que bien que la cobran) o porque tengan una parte de recaudación de fondos, la verdad es que te encuentras unos precios llamativos. Algunas plataformas:
    • Virtual Run Events. Ojo, que aquí me he encontrado con las BIBLE RACE SERIES (“They shall run, and not be weary; and they shall walk, and not faint.”– Isaiah 40:31) o medallas con forma de papel higiénico. Lo mejor, es que estos ni aplicación, rellenas el formulario y a correr… vamos, que te haces MMP siempre que quieras.

papel

    • Virtual Runner UK. Mismo funcionamiento, eso sí, en este caso te piden un pantallazo de la marca en tu app, reloj o cronómetro…
    • MyRace. Otros que tampoco tienen ni app, eso sí, tienen medallas curiosas. La mayor diferencia, es la opción de búsqueda por entidad o causa a la que se quiere donar.
    • Kinendu. Esta es una plataforma española y con app, pero la verdad, no he sido capaz de encontrar carreras organizadas por ellos, y la web es la parte “comercial”.
    • Believe. Otra app española, en este caso, sí que es fácil encontrar referencias suyas a carreras (por ejemplo la liga de carreras virtuales de Mizuno) pero o actualizan poco la web o están algo inactivos.
  • Las modo merienda con los amigos: aquí ni tiempos ni nada. La excusa perfecta para ser solidarios y hacernos unas fotos. Son los retos solidarios versión coronavirus. De estos tenéis muchos ejemplos estos días y lo de correr es lo de menos. En este caso, lo que se pretende es conseguir fondos para la causa elegida con la excusa de correr. Es la carrera favorita para los atletas de pasillo.
  • Las postureo: con tu cinta de correr, tu potenciómetro, tu tablet y el Zwift Run. Las carreras usando plataformas como Zwift Run sí que me parece que pueden aportar algo de la competitividad que se puede echar de menos en este tipo de eventos, el mayor problema… ¿tienes una cinta de correr a mano?.

Partiendo de esto ¿cuáles son los pros y contras de las carreras virtuales?:

  • Corres sólo, por lo que es cierto que lo del distanciamiento social lo cumpliríamos. Pero si corres sólo ¿cuál es la gracia de que sea una carrera?
  • Bueno sí, es cierto, corres sólo pero entras en una clasificación similar a la de una carrera… ya bueno, nos montamos un recorrido en cualquier aplicación tipo Strava y sacamos algo similar ¿no?
  • Los precios de las carreras virtuales que se ven por ahí, se asemejan a lo que se paga por una carrera normal. Que sí, que se suelen currar un poco más las medallas, pero ¿una medalla de una carrera virtual?
  • Cada uno corre cuando quiere, así que no hay que levantarse temprano. Lo malo es que corres no sólo corres cuando quieres, sino que también dónde quieres, así que para hacer una clasificación general, igual tendríamos un problema.
  • Como nadie te ve, los raners de mierda tendrán barra libre para hacer el recorrido en bici.
  • Nadie te ve, por lo que nadie ve tus modelitos. También es cierto que te ahorras el ver determinados espectáculos, aguantar al de los auriculares, al que quiere ser el dj de la carrera, etc
  • Nadie te anima, bueno, esto depende del sitio, más que desventaja es lo normal; porque la verdad, tampoco es que solamos tener mucha animación cuando corremos a las nueve de la mañana un domingo.
  • Cualquiera puede organizar una carrera. Adiós al coto privado de algunos organizadores. Sin barreras de entrada, estoy hasta por organizar una carrera.
  • No hay avituallamiento ni salida mal organizada para quejarse.
  • No hacen falta voluntarios.

En fin, dicho todo esto, personalmente, no, no creo que las carreras virtuales sean el futuro. Al menos no para mi. Para mi, no podemos hablar de carreras sin el toque competitivo. Y no, no estamos hablando de ganarle a nadie.

¿Y vosotros? ¿Habéis corrido alguna carrera virtual? ¿Qué os parecen? ¿Qué recorrido le veis a esto?